La isla de Cancún registra ocupación humana desde el preclásico tardío (300 a.C. -100 d.C). Destancando el sitio arqueológico “El Rey” que data del posclásico tardío (1250-1550 d.C.); se ubica a 17.5 Km. del centro de la ciudad y esta muy cerca de la laguna Nichupté; consta de 16 estructuras, dos plazas y dos calzadas.

Sus características constructivas, similares a las de otros sitios de la costa del Caribe como Tulum, Xel-Há y El Meco, apoyan la idea de que mantenía con ellos fuertes lazos comerciales y culturales. La zona hoy es el hogar de multitudes y plácidas iguanas

Esta área arqueológica, aunque pequeña, es notable por su arquitectura poco usual de dos plazas principales unidas por dos calles. La mayoría de las ciudades Maya fueron hechas con una plaza en el centro y varias calles a su alrrededor. Este lugar parece haber sido utilizado para enterrar la realeza.

Al igual que otros poblados costeros de la zona, El Rey debió haber funcionado como el centro de una pequeña ciudad dedicada principalmente al comercio marítimo y las actividades pesqueras, pues se encuentra ubicado en una posición privilegiada que permite el acceso tanto al mar Caribe, como a la laguna Nichupté, lugares en donde se obtienen diversas especies comestibles. Esta aparente bonanza debió haber sido destruida a la llegada de los españoles en el siglo XVI, pues significó la desarticulación de las rutas que se habían mantenido en el Caribe durante varios siglos. Posterior a este momento y a la huida de los habitantes de El Rey y otros sitios hacia el interior de la península, el área quedó deshabitada y a merced de los piratas que asolaron estos mares durante los siguientes tres siglos. En la actualidad pueden visitarse los edificios ubicados en torno a dos plazas y una calzada orientada sobre un eje norte-sur que es un buen ejemplo de los avances del urbanismo mesoamericano. La Estructura 2 es el basamento piramidal más importante ya que es el de mayor altura y el único que presenta el arreglo clásico de los edificios religiosos rematados por un templo. El edificio muestra diversas etapas arquitectónicas, que documentan la gran actividad constructiva que caracterizó a la zona durante los siglos XIV a XVI.

Es interesante señalar que en este edificio se localizó el entierro de un personaje de cierta importancia, a decir por la ofrenda que le acompañaba y que consistía en objetos de cerámica, cobre, jade, concha y hueso que hoy pueden ser vistos en el Museo Arqueológico de Cancún.
Las estructuras 1 y 4 corresponden a amplios palacios conformados por grandes galerías con columnas que sostenían un techo plano. En el interior de estos elegantes espacios seguramente se realizaban reuniones de tipo político y administrativo a las que asistían los nobles personajes que gobernaban la ciudad; los servidores de éstos se asentaban en los edificios menores que se encuentran alineados a lo largo de los espacios circundantes y de la calzada a la que se ha hecho referencia arriba.
El conjunto principal se complementa con la Estructura 3 que incluye al menos tres edificios tipo palacio, que parecerían haber funcionado como habitaciones reales, pues aquí se ha identificado el glifo ahaw, que denota la nobleza y soberanía de sus habitantes.

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